domingo, junio 16

Después de tres meses liberaron a los dos entrenadores argentinos detenidos en Venezuela por una pelea en un partido de fútbol

La odisea de Gustavo Verón y Andres Haupt Tuvo un final feliz. Los entrenadores argentinos que estuvieron detenidos durante tres meses en Venezuela, Recobraron su libertad este martes. Habían sido encarcelados tras verse implicados en una reyerta tras un partido amistoso de fútbol entre divisiones inferiores del Deportivo La Guairael equipo al que se unieron el año pasado para continuar su carrera deportiva.

El abogado de los argentinos, Matías Morlaagradeció a su colega venezolano el esfuerzo Rosa García y agregó: “Confiamos en la imparcialidad de la Justicia venezolana. Desde el estudio hablamos con todos los organismos internacionales y teníamos el compromiso de Cancillería de que todo iba a salir bien. Sólo había que respetar el proceso, a veces los tiempos de la Justicia y sobre todo en el exterior no son los que uno quiere. Pero lo importante es que entre todos logramos que Gustavo y Andrés recuperaran su libertad”.

Los argentinos comparecieron en la última audiencia ante la Fiscalía que los juzgaba por los cargos de “Lesiones gravísimas e incitación al odio”. Pero después de tres largos meses la denuncia fue retirada y ahora deben presentarse en la Policía en un plazo de 15 días salvo por el simple trámite burocrático.

La idea de los entrenadores argentinos, que hoy pudieron reunirse con sus familias, es regresar a Argentina. “La Justicia venezolana actuó con prudencia, responsabilidad y al final logramos lo que todos esperábamos. Los chicos son buenas personas, nunca tuvieron ningún problema y hoy obtuvieron su merecida libertad y podrán reencontrarse con su familia. Hoy se acabó el calvario que les tocó vivir”, afirmó Morla.

El caso de los entrenadores argentinos

Andres Haupt y Gustavo Verón Llegaron ilusionados a Venezuela procedentes de Argentina el año pasado, tras aceptar la oferta que les permitía iniciar un nuevo proyecto en las divisiones inferiores del club. Deportivo La Guaira. Sin embargo, la alegría duró casi nada. Es que al cabo de unos meses su vida dio un giro de 180 grados y se convirtió en un completo calvario. Es que nunca pensaron que en lo que parecía ser un simple partido amistoso contra el Universidad Central de Venezuela (UCV), una «típica trifulca de partido» ocurrida en el medio campo les haría pasar tres meses privado de su libertad.

El proyecto de los entrenadores argentinos en Venezuela duró poco menos de un semestre. Asumieron el cargo en agosto de 2023, Andrés bajo el rol de coordinador metodológico y Gustavo como coordinador general, con la misión de “apostar al desarrollo de las categorías formativas”. Sin embargo, el pasado 27 de febrero Tuvieron que poner fin abruptamente a su vida laboral y personal… por ahora. Todo ocurrió a raíz de la trifulca generada en un amistoso contra la UCV, club al que se le acusa de tener relación con el presidente venezolano. Nicolás Maduro.

Andrés Haupt y Gustavo Verón, en el día de su presentación como técnicos juveniles del Deportivo La Guaira. Foto: Captura de vídeo.

La tensa situación tiene material multimedia que la respalda, aunque no en su totalidad, ya que el video finaliza en el momento donde comienzan a darse los primeros golpes entre más de 20 personas, donde estarían involucrados los dos argentinos. Ambos cuentan con el carné de entrenador profesional de la ATFA (Asociación de Entrenadores de Fútbol Argentino) y además cuentan con la licencia de la Conmebol.

Apenas un día después de lo que parecía un simple conflicto que se mantuvo en el campo, los dos entrenadores recibieron la noticia menos esperada. Andrés fue detenido mientras se encontraba en su domicilio y Gustavo fue privado de su libertad luego de cumplir con la orden que le dieron de presentarse en la comisaría a declarar..

Ambos fueron acusados ​​de «daño» e «incitación al odio» por José Alejandro Gelvez Monterreyhermano del vicepresidente de la UCV, quien afirmó haber recibido golpes de los técnicos argentinos durante la trifulca.