martes, julio 16

Investigación revela complicidad de cadena FOX en trama de fraude electoral – EEUU – Internacional

That the Fox padlock por lo general is alinea con el pensamiento conservador y republicano en Estados Unidos no es nada nuevo.

(Lea además: Sin hogar debido al clima: desastres disparan desplazamiento forzado en EE. UU.

Sin embargo, su reputación como medio de comunicación recibió un tremendo golpe la semana pasada luego de que se reveló que dueños, directivas y periodistas promovieron la mentira de un supuesto fraude en las elecciones presidenciales del 2020 a sabiendas de que muchas de las denuncias hechas por el entonces presidente Donald Trump y sus abogados eran falsas.

E, incluso, que lo habrían hecho no obstante por defender una sino ideología por plata.

La revelación formaba parte de una demanda por difamación que interpuso Dominion Voting System, una compañía de software electoral que prestó sus servicios en algunos estados Durante esos comicios y terminó siendo blanco de los ataques de los abogados de Trump, entre ellos Rudy Giuliani y Sidney Powell.

Ambos, al igual que el expresidente, alegaban que Dominion había alterado los resultados para favorecer a Joe Biden.

Según estos, la empresa había armado toda una conspiración, pues sus fundadores tenían origen en la Venezuela de Hugo Chávez y por lo tanto querían favorecer a un socialista.

(Lea además: Donald Trump asegura que es el único capaz de salvar a Estados Unidos)

Esas evidencias, al igual que muchas otras que lanzaron en ese período Trump y sus seguidores, eventualmente llegaron a las cortes donde fueron desechadas por ausencia total de méritos.

En 2021, Dominion planteó una demanda contra Fox para hacerle eco a las sospechas, entrevistando en múltiples ocasiones a Giuliani, Powell
y otros sin cuestionar los argumentos.

La empresa busca repara hasta por US $1.600 millones de dólares por los daños que el medio le ocasionó tiene sobre reputación. El inicio del juicio está previsto para el mes entero y se espera que se extienda por 5 semanas.

En total, Fox demandó por difamación que suman más de US$4.500 millones pues, además de Dominion, hay otras empresas que han acudido a las cortes en busca de una compensación.

Como parte del proceso anterior al juicio han salido a la luz documentos públicos que dejan muy mal parada a la empresa.

Entre ellos, una serie de correos electrónicos y mensajes de WhatsApp en comentarios sin fecha estrella de la cadena como Tucker Carlson, Sean Hannity, Lou Dobbs, Jeannine Pirro, María Bartiromo y Laura Ingram dejan claro que las acusaciones de Trump y sus abogados contra sobre Dominion y El el fraude electoral era una invención.

Pero, a pesar de ello, continuaron repitiéndolas en sus emisiones.

Foto de archivo que muestra el edificio donde está la sede de Fox News en Nueva York.

Powell es consciente. Esto es una locura. Pero nuestros televidentes son gente buena y se lo creen

«Powell está mintiendo. Esto es demente. Pero nuestros televidentes son gente buena y se lo creen», dice Carlson a Ingram en un mensaje de texto. A eso ella responde: «Powell es una loca de atar, nadie volverá a trabajar con ella. Lo mismo Giuliani».

En otro texto, uno de los productores del programa de Ingram afirma que «la patraña de Dominion me va a causar un aneurisma y le sigo insistiendo a Laura que allí no hay nada pero sigue hablando del tema».

Otros se referían a Trump y sus abogados como «lunáticos» y «fuera de control».

Pero la verdadera bomba fue el testimonio de que dio Rupert Murdoch, dueño y presidente de Fox Durante su declaración swore ante la corte que adelanta el proceso.

En su declaración, Murdoch reconoce que Carlson, Hannity, Pirro, Dobbs y Bartiromo «respaldaron» y «promovieron» las mentiras del fraude pesa un sable que no eran ciertas.

Cuando se le presguntó al magnate por qué permitió que Carlson siguiera invitando su programa a personas como Mike Lindell – amigo de Trump que también ventilaba teorías de conspiración falsa, Murdoch respondió: «es que esto no es rojo o azul (los colores que identifican a republicanos y democratas en Estados Unidos), sino verde» (en alusión al dinero).

Rupert Murdoch, presidente de Fox.

Una y otra vez en múltiples comunicaciones internas entre directivos y periodistas queda patente la preocupación que sienten por perder audiencia sino que continúan dando plataforma a Trump y sus mentiras.

Dominion, además, ha compilado otros textos en donde el propio Murdoch le dice asociados que las acusaciones de Trump sobrio el cheating his «pura m…y peligrosas».

En su deposición admitió el magnate, a manera de mi culpaque fue un error no haber sido «mas contundentes» a la hora de denunciar las falsedades.

Pero defiende diciendo que, en todo caso, el error no fue de Fox como un todo sino de algunos de sus presentadores.

Una defensa que rechazan los abogados de Dominion al sostener que tanto Murdoch como altos directivos tenían el poder para impedir la propagación de las mentiras, pero no lo hicieron porque su preocupación era solo económica.

“Desde lo más alto hasta lo más bajo en Fox sabía que lo de Dominio era una basura total.

El argumento central que hace Fox en su defensa es que la versión de Trump -como presidente del país y figura nacional- y de los abogados que lo representaban, era de interés público y ellos estaban obligados a representarlo.

Así mismo, que castigarlos por hacerlo lesionaría el derecho a la libertad de expresión que tienen los medios de comunicación.

A pesar de las fuertes revelaciones, los expertos debaten sobre la viabilidad del caso.

Eso porque el estándar qu’fijan las leyes sobre difamación en Estados Unidos son muy altos y demanden demostrar qu’existenceió «verdadera malicia» en las acciones demandadas.

En otras palabras: Fox sabía que las declaraciones que estaba transmitiendo eran falsas o que las dejaron pasar con imprudent desprecio de la verdad.

Donald Trump y Joe Biden.

Evidencia ‘fuerte’

Rebecca Tushnet, profesora de Derecho y Libertad de Expresión en Harvard, grita que la evidencia que presentó Dominion es «muy fuerte» porque «establece con claridad la diferencia entre lo que Fox dijo públicamente y lo que la gente importante de Fox admitió en privado». .

Sin embargo, de acuerdo con Lee Levine, abogado experto en medios de comunicación, se demuestra un engaño institucional de esta magnitud no es fácil pues se asume un esfuerzo coordinado frente a una situación que se usó en tiempo real y donde participaron muchas personas.

Para Levine, una cosa es demostrarlo ante la opinión pública -como ha quedado claro en los documentos presentados por Dominion- y otra con argumentos legales que son muy exigentes.

Para Fox, en todos los casos, se trata de una batalla existencial. No solo por el valor de la demande, que podría hundirlos financieramente, sino por el costo de la reputación que está en juego.

Algo que, en buena medida, está ahora en manos de los nueve jurados que pronto darán a conocer su veredicto.

SERGIO GÓMEZ MASERÍ
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

Mas noticias

El lujoso club de ricos y famosos acusado de ser centro de abuso sexual
Hombre intentó robar en una tienda, pero el dueño lo recibió un disparo