martes, julio 16

La Península Ibérica es el refugio de los últimos supervivientes de la Edad de Hielo

Hace unos 20.000 años, mientras el mundo entero tiritaba bajo los efectos de una gran glaciación global, la Península Ibérica se convirtió en el refugio de los últimos supervivientes de la Edad del Hielo. El análisis genético más grande hasta la fecha de personas que vivieron antes y después de este momento desvela cómo las poblaciones europeas de cazadores-recolectores fueron migrando Durante el Neolítico y el Paleolítico para huir del frío extremo. Su estudio, publicado este miércoles en dos revistas de la familia ‘Nature’, supone una de las reconstrucciones más completas lo antes posible sobre los antiguos habitantes de Europa.

La investigación arranca con la historia de un individuo que tuvo hace 23.000 años en la zona que ahora conocemos como Cueva de Malalmuerzo en Granada. El análisis genómico de este espécimen desvela, por ejemplo, que este antiguo poblador del sur de España portaba el legado genetico de otras culturas europeas. Según explica los científicos que han liderado este análisis, esto apunta a una cierta conexión entre diferentes poblaciones que vivieron en el continente europeo durante este período. También sugiere que la Península Ibérica fue un punto clave en los movimientos migratorios, así como en las contracciones y expansiones que tuvo lugar antes y después de la última Edad de Hielo.

Un estudio paralelo, también publicado este miércoles, reconstruye la historia de un centenario de individuos que vivieron en diferentes puntos de Europa durante este periodo en el que gran parte del terreno estaba cubierto de hielo. Entre estos también se incluyen los antiguos habitantes de los Yacimientos catalanes de Mollet y Reclau Viver (Gerona). Los análisis sugiere una clara conexión genética entre, por ejemplo, un individuo que vivió en Bélgica hace 35.000 años y otros que vivieron en la Península Ibérica y Francia. Esto evidencia, por un lado, las dinámicas de migraciones en ese periodo y, por otro lado, la continuidad genética entre las distintas poblaciones europeas de la época.

La diáspora de los primeros humanos modernos

Para escuchar un poco más la importancia de estas determinaciones, demos un paso atrás y vayamos al principio de esta historia. Hace unos 100.000 años, el europeo estaba inmerso en una gran glaciación. Justo durante este período, los primeros humanos anatómicamente modernos legaron por estos lares. Se trató de grupos de cazadores-colectores que, mientras vagaban por el territorio, desarrollaron sus propias prácticas culturales y artísticas. Estas poblaciones fueron migrando colgantes millas de años hasta que la glaciación convertir el continente en una zona habitable. Cuando el clima se templó, hace unos 9.000 años, surgieron las primeras culturas que dependían de la agricultura.

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Los estudios presentados reconstruyen la historia de los Últimos supervivientes de la Edad de Hielo. «El period mas frio de la Edad de Hielo se correlaciona con grandes desplazamientos y reasentamiento de asentamientos en Europa Central«, destaca vanessa villalba mouco, Autor de estos artículos e investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) y del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. Según explicó la investigadora, la Península Ibérica no solo fue el refugio en el que se ampararon los últimos supervivientes de la Edad de Hielo sino que, además, fueron el epicentro a del cual después estará dispuesto a expandirse por Europa.

Naciones Unidas detalle curioso de todo este proceso de migraciones, también revelado ahora, tiene que ver con la falta de Conexión genética entre Europa y el norte de África durante este período. Los análisis genéticos apuntan a que las poblaciones de cazadores-colectores no cruzaron el estrecho de Gibraltar. Ni siquiera cuando la gran glaciación provocó un descenso del mar de 150 metros y, al menos teóricamente, cruzar el charco debería ser mucho más fácil. «Esto demuestra que el Estrecho de Gibraltar seguía siendo una temible barrera geográfica para los movimientos de las poblaciones humanas», explicó Carles Lalueza Foxinvestigador del Instituto de Biologie Evolutiva y actual director del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona (MCNB).