lunes, abril 15

Mejorar el acceso de crédito, el nuevo objetivo de la banca panameña hacia las Mipymes

Se estima que en Panamá el 78% de la demanda potencial de créditos de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) no es atendida. Este escenario se encuentra muy lejos del 28% de Chile, el 31% de Perú o el 49% de Costa Rica. Para mejorar este reto, la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) realizará un estudio para conocer cuáles son las barreras que estarían impidiendo que las Mipymes tengan acceso a los créditos.

A partir del diagnóstico que se tendrá, la asociación buscará diseñar una hoja de ruta para que los bancos privados no tengan ningún tipo de relación con programas del Gobierno o de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.

“Queremos que sea una iniciativa solo para los bancos privados para que tengan la oportunidad de cómo cambiar el paradigma sobre el pensamiento que está alrededor del otorgamiento de créditos a las Mipymes, para que así puedan canalizar más fondos”, contó Carlos Berguido, presidente ejecutivo de la ABP, en conferencia de prensa.

“Queremos que sea una iniciativa solo para los bancos privados para que tengan la oportunidad de cómo cambiar el paradigma sobre el pensamiento que está alrededor del otorgamiento de créditos a las Mipymes, para que así puedan canalizar más fondos”, CARLOS BERGUIDO
PRESIDENTE EJECUTIVO DE LA ABP

Dentro de la cartera de crédito local, las Mipymes representan entre un 12% o 14%, es decir, $9 mil millones. Las cifras, según Berguido, son “muy bajas”. Sin embargo, cree que en Panamá las Mipymes no es que tengan problemas al acceso de crédito, sino más bien el problema radica en la entrada que les pueda dar la banca, que ofrece créditos más baratos versus el de las financieras, cooperativas o prestamistas.

Raúl Guizado Novey, el nuevo presidente de la junta directiva de la ABP, reconoció que tanto en el sector público como privado hay un excesivo protocolo de burocracia en torno a la solicitud de créditos, que desanima a las Mipymes.

Sin embargo, aclaró que con las altas tasas de informalidad, las personas al no contar con estados financieros, ficha de seguro social o declaración de renta, se les hace complicado tener acceso a créditos bancarios.

“Considero que es importante eliminar los procesos burocráticos y los requerimientos, que de cierto modo, se vuelven excesivos y afectan a que las Mipymes puedan tener acceso al crédito. Esto incluye a los bancos privados y al Estado. Todos tenemos que ver cómo hacemos para apoyar a [disminuir] la informalidad que hay en el país. Para mí, eso es de vital importancia”, contó Guizado.

“Considero que es importante eliminar los procesos burocráticos y los requerimientos, que de cierto modo, se vuelven excesivos y afectan a que las Mipymes puedan tener acceso al crédito. Esto incluye a los bancos privados y al Estado. Todos tenemos que ver cómo hacemos para apoyar a la informalidad que hay en el país. Para mi eso es de vital importancia” RAÚL GUIZADO NOVEY
EL NUEVO PRESIDENTE DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ABP

Dentro de este proceso de flexibilización de los requerimientos en los créditos, el presidente de la junta directiva de la ABP también ven necesario el apoyo que puedan tener del regulador, ya que reconoció que los requerimientos que piden también afectan porque los bancos establecen sus propias políticas y procesos, que al final trasladan a los potenciales clientes.

Casos de éxito

Para el secretario general de Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), Giorgio Trettenero Castro, es importante que con el estudio que haga Panamá se tomen en cuenta los casos de Perú, Chile y Bolivia porque son los modelos más exitosos en la región. “De ahí van a sacar bastante información, pero todo dependerá de que la Superintendencia de Bancos se ponga de acuerdo en cuáles son las funciones que puedan replicar” señaló.

Por ejemplo, explicó que Perú, Bolivia y Chile son los mejores en la aplicación de créditos para las Mipymes porque crearon unidades para las cajas municipales y rurales en diversas especialidades financieras que evalúan el crédito, en un método distinto al de la banca tradicional.

El primer paso, dijo, consiste en que el empresario informal tenga el apoyo del ente regulador respecto a que puede cumplir con un crédito formal. Si la norma lo permite, el evaluador de crédito hará un balance del flujo de caja y otorgará el crédito en función de los activos que vea dentro del negocio.

“La gente humilde es buena pagadora, pero esta es otra metodología diferente porque es una relación entre banco, regulador y cliente”, confesó Castro.

“La gente humilde es buena pagadora, pero esta es otra metodología diferente porque es una relación entre banco, regulador y cliente” GIORGIO TRETTENERO CASTRO
SECRETARIO GENERAL DE FELABAN

Pese a estos avances, el secretario general de Felaban entiende la preocupación de la banca tradicional respecto a los emprendedores, de los cuales se tiene un calificativo de personas morosas y que se pierden fácilmente porque cambian de local y negocio.

Un sector importante

Myrja Ceballos, especialista en temas de emprendimientos, espera que el estudio que realice la ABP no solo tome en cuenta datos cuantitativos, sino también cualitativos, como análisis psicológico, comportamiento del negocio o los primeros años de evolución de las Mipymes, que serían otros tipos de datos que podrían ayudar a una mejor facilidad del crédito.

“El estudio de la ABP es un punto importante y relevante en medio de todo lo que se vive con el difícil acceso a crédito para las Mipymes”, manifestó Ceballos.

“El estudio de la ABP es un punto importante y relevante en medio de todo lo que se vive con el difícil acceso a crédito para las Mipymes”, MYRJA CEBALLOS
ESPECIALISTA EN TEMAS DE EMPRENDIMIENTO

Agregó que el estudio será una oportunidad para que los bancos puedan brindar nuevos productos y servicios adaptados a los emprendimientos que se van creando. Mientras que para el ecosistema emprendedor sería una forma de no solo ver soluciones para el acceso de crédito, sino también de una mejor inserción en el mercado.

Con toda esta relevancia en datos, la especialista cree prudente que el estudio prevalezca y se actualice cada tres años.

Otro punto que destacó es que el sector emprendedor debe empezar a enfocarse hacia la innovación y tecnología. “Tenemos que tratar que nuestro país se relacione con la innovación porque hay que adaptarnos más a la tecnología”, manifestó.

Uno de los principales retos que vive el emprendimiento en Panamá, según la especialista, es que muchos programas e iniciativas no cuentan con una currícula, que permita que los negocios escalen, por ejemplo, en áreas como la innovación.

A esto se le suma, las brechas de las Mipymes en temas como la falta de acceso a internet, educación financiera y actitud de empoderamiento. Sumado a la burocracia con las excesivas solicitudes de estados financieros y declaraciones de renta.

En materia de financiamiento, Ceballos recomendó a los emprendedores a ver otras alternativas, como podrían ser inversionistas, becas o programas de las embajadas y organizaciones internacionales, o de instituciones públicas como la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación que da capitales para aquellos emprendimientos que apuestan a la tecnología. Aclaró que para todos estas oportunidades se deben presentar negocios bien sustentados.

Para la especialista todos los puntos antes mencionados son relevantes porque se hace referencia a un sector que abarca más del 85% de la economía nacional, que después de la pandemia han presentado un aumento, sobre todo, aquellos emprendedores de start up.

Sin embargo, recalcó que con la desaceleración post pandemia y la reactivación de actividades económicas, los emprendimientos disminuyeron y se ha mostrado bastante inestabilidad, ya que muchas solo ven oportunidades de crecimiento en actividades de servicio o distribución.