El presidente de la República restó importancia a los señalamientos sobre la baja ejecución presupuestaria que presentan actualmente el Ministerio de Educación (Meduca) y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), al asegurar que es demasiado pronto para evaluar resultados en estos sectores clave. Bajo la premisa de que aún se están sentando las bases de su administración, el mandatario pidió “tiempo al tiempo” y sostuvo que su gobierno se encuentra en una fase de organización y planificación.
Durante una conferencia posterior a una actividad oficial, el presidente abordó las críticas que han surgido en las últimas semanas respecto al lento ritmo de ejecución de algunos programas prioritarios. Reconoció que tanto Meduca como el Idaan son instituciones de gran complejidad, pero aseguró que se están tomando medidas para fortalecerlas y garantizar una gestión más eficiente. “No se puede pretender que en tres semanas se solucionen problemas de años”, dijo el mandatario, quien también insistió en que no permitirá improvisaciones, pero tampoco tomará decisiones apresuradas.
Las declaraciones surgen en un momento en que diversos sectores sociales y políticos han expresado preocupación por el escaso movimiento en los proyectos de infraestructura escolar y mejora de los sistemas de agua potable y saneamiento, dos áreas consideradas sensibles por su impacto directo en la calidad de vida de la población.
Respecto al Ministerio de Educación, se han reportado bajos niveles de ejecución en proyectos de mantenimiento y construcción de escuelas, así como en la dotación de recursos a centros educativos en zonas rurales. El presidente explicó que hay una revisión en curso sobre los contratos y procedimientos que heredaron de la administración anterior, lo que ha retrasado la implementación de nuevas obras. “Estamos limpiando la casa para que las cosas funcionen como deben”, comentó.
En cuanto al Idaan, los cuestionamientos han girado en torno al manejo de los servicios de agua potable y alcantarillado, con múltiples reportes ciudadanos sobre interrupciones, fugas y baja presión en distintas comunidades. La nueva administración ha indicado que se prepara una reestructuración interna para mejorar los procesos técnicos y financieros de la entidad. También se evalúan alianzas público-privadas como mecanismos para atraer inversión y mejorar la eficiencia operativa.
El presidente defendió a los funcionarios a cargo de ambas entidades, destacando que han asumido el reto con responsabilidad y compromiso. Subrayó que en las próximas semanas se presentarán los planes concretos para los sectores mencionados, incluyendo cronogramas de ejecución y metas específicas. Aseguró que la ciudadanía podrá observar progresos tangibles a partir del segundo semestre del año.
La perspectiva del Ejecutivo, como indicó el presidente, se centra en un modelo de administración pública más estructurado y enfocado en la claridad. Se reafirmó que uno de los objetivos principales de su gobierno es restablecer la confianza del público en las instituciones estatales, y que para conseguirlo se actuará siguiendo criterios técnicos, evitando influencias políticas.
Sin embargo, desde áreas críticas se enfatiza que la demora en la implementación puede resultar en retrasos que perjudiquen la provisión de servicios esenciales, especialmente en comunidades desfavorecidas. Algunos especialistas en gestión pública señalan que una ejecución reducida al inicio del año podría afectar adversamente el logro de los objetivos anuales, a menos que se alcance un ritmo significativamente más rápido en el trimestre final.
En respuesta, el gobierno sostiene que se están sentando las bases para un manejo más eficiente del presupuesto y que la prioridad en esta etapa ha sido ordenar las finanzas, depurar procesos y revisar contratos. “Las decisiones importantes requieren planificación y responsabilidad, no carreras contra el tiempo para mostrar cifras”, expresó el presidente.
Con estas declaraciones, el mandatario busca proyectar una imagen de serenidad frente a las presiones por resultados inmediatos. Mientras tanto, los ojos de la ciudadanía seguirán puestos en cómo evolucionan las acciones concretas en educación y servicios públicos básicos, y si efectivamente el tiempo dará la razón a quienes hoy piden paciencia.

