lunes, abril 15

«Todos los días me pregunto por qué estoy en esta causa»

Fueron nueve minutos sin interrupciones. Cuando terminó de hablar, nadie le hizo preguntas. En el banquillo de los tribunales de Morón estuvo Miguel Ángel «Mameluco» Villalba (60)juzgado por el delito de Candela Sol Rodríguezquien tenía 11 años cuando fue asesinada en 2011.»Todos los días me pregunto por qué estoy en esta causa.«, aseguró.

Vestido con una camiseta verde Lacoste, zapatillas Nike y una campera naranja, el narco de San Martín dijo que estaba viviendo «un calvario» y agradeció que le permitieran declarar. «Llevo 13 años con esta mochila y me duele«, remarcó.

«Estoy en contra del secuestro porque me secuestraron dos veces«, afirmó, insistiendo en su rechazo a este tipo de delitos, que dijo odiar, y agregó que se encuentra aislado en el penal de Ezeiza. «Hoy vivo en extrema seguridad, no puedo ni ir solo al baño. «, comentó.

Villalba llegó a los juzgados de Morón en medio de un operativo de seguridad diseñado especialmente para él. Su condición prisionero de «alto riesgo» Obligó al tribunal a cambiar su idea original de que el narcotraficante asistiera personalmente a todas las audiencias del juicio.

Si bien en las dos primeras audiencias de debate -los días 6 y 7 de marzo- «Mameluco» fue trasladado del Complejo Penitenciario I de Ezeiza a los juzgados de Morón, finalmente los jueces del Tribunal Oral en lo Penal N°6 aceptaron los argumentos de las autoridades de Seguridad. y ordenó que Villalba asista al juicio de forma remota.

Miguel Ángel «Mameluco» Villalba, en el «juicio Candela 2». A la izquierda, otro de los juzgados, «El Topo» Moreira.

Esta fue una excepción a la regla. Lo trasladaron porque ya se había fijado su declaración indagatoria, y la importancia de ese acto ameritaba su presencia física en la sala.

Este miércoles fue la segunda declaración del «Mameluco» en el caso Candela, pero la primera como imputado. El narco fue citado como testigo en el primer juicio oral, que en 2017 terminó con tres condenas.

En ese momento, además de declarar que no tuvo nada que ver con lo sucedido, sostuvo que el secuestro de la niña había sido «una devolución del dinero del narcotráfico».

Carola Labrador estuvo presente en las primeras audiencias hasta que, sorprendentemente, desistió de ser demandante y no volvió a asistir. Foto Luciano Thieberger.

En aquella ocasión advirtió, señalando a Carola Labrador y «Juancho Rodríguez, los padres del bebé:»Los secuestros se hacen por dinero. Y no se hacen sin saber que el otro tiene que pagar. Cuando a uno le empieza a ir bien, sabe que tiene que cuidar incluso de sus amigos.» Algo de lo que no dijo una palabra ahora.

Han pasado casi siete años desde aquella declaración testimonial. Villalba pasó de testigo a acusado. Pero no fue lo único que cambió: en este juicio, Carola Labrador decidió renunciar a su papel de víctima privada, tras una semana de audiencias.

Luego de declarar en el juicio por el caso Candela, «Mameluco» Villalba fue trasladado nuevamente al penal de Ezeiza.

En esta ocasión, ‘Mameluco’ lamentó la ausencia de la madre de Candela entre el público. «Me hubiera gustado que estuviera aquí. Yo también llevo esta mochila, que entiendan mi dolor.«, el Señaló.

Luego de su declaración, y presentándose de excelente humor, Villalba fue trasladado por el Grupo de Intervención Especial (GEI) del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Buena suerte”, fue su mensaje de despedida al resto de los imputados en este juicio.

El juicio Candela 2

El que inició en los juzgados de Morón es el llamado “juicio Candela 2” y los cuatro personajes del banquillo son más complejos. Incluso hay uno, el carpintero Néstor Altamirano (62), que aparece completamente desconectado del perfil del resto del grupo.

Se le acusa de haber sido quien alimentaba a la víctima durante su presunto cautiverio en la llamada “casa rosa”, ubicada en Kiernan 992.

Los padres de Candela, en el primer juicio, donde condenaron a Hugo Bermúdez (cadena perpetua) y a Leonardo Jara (cadena perpetua) y Fabián Gómez (4 años).

El personaje principal del juicio es «Mameluco» Villalba, uno de los mayores narcotraficantes de San Martín, un personaje histórico que en su momento quería ser alcalde. Se le acusa de haber secuestrado a Candela como una venganza narco contra Alfredo «Juancho» Rodríguez, el padre de la niña.

Al momento del secuestro, Rodríguez se encontraba en prisión acusado de piratería de asfalto. Cuando los investigadores le preguntaron quién querría hacerles daño, nombró a varios narcotraficantes de la zona (no «Mameluco») y a Héctor «El Topo» Moreira (53), un confeso buchón bonaerense.

Según «Juancho», un compañero de prisión le había dicho que «El Topo» decía que sobrevolaba con un helicóptero de la Policía Federal las localidades de San Martín marcando a la gente.

Candela Sol Rodríguez tenía 11 años.

Moreira es el segundo acusado más importante del juicio. Según el escrito del fiscal Mario Ferrario, fue «El Topo» quien convenció a «Mameluco» de que «Juancho» Rodríguez lo había entregado a la Policía Federal (para encubrir que, en realidad, él había sido el traidor).

Moreira también es identificado como quien secuestró a la niña el 22 de agosto de 2011 en la camioneta Ford EcoSport de su sobrina, junto a su esposo, el policía bonaerense Sergio Chazarreta (55), el tercer pesado del crimen. Caso «Candela 2». Nueve días después, los asesinos arrojaron su cuerpo en una bolsa en la colectora de la Carretera Occidental.