martes, mayo 21

«Una energía limpia, segura, sostenible y sin gas invernadero sería un gran avance para la humanidad»

Investigadores de Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (fundado por la Universidad de California en 1952), que alberga la Instalación Nacional de Ignición (NIF), han logrado por primera vez la fusión nuclear con ganancia neta de energía, «un hito científico histórico», tal como se anunció en Estados Unidos, porque abre la puerta a una inagotable fuente de limpia energía. El anuncio del hito se escenificó de la forma más solemne posible, para que nadie albergara dudas: en una comparcencia convocada por el Departamento de Energía del Gobierno de Joe Biden, seguida en todo el mundo, con presencia de los investigadores y de la secretaria de Energía de EE UU, Jennifer Granholm.

En buen seguro, el fisico ovetense Tomás Díaz de la Rubia (1960) siguió como pocos el anuncio. Porque se sabe muchos de los pasos del largo camino que ha llevado al Laboratorio Lawrence Livermore hasta el punto actual. Allí trabajó durante 24 años, ocupando diferentes cargos hasta llegar a un director de investigación del Laboratorio. Su ligazón con España es grande, ya que, como cuenta, «desde hace más de 30 años tengo grandes e importantes vínculos profesionales con la Universidad Politécnica de Madrid, con la cual ya en sud día, en el año 2010, firmamos un acuerdo entre LLNL y la Politécnica para avanzar en la creación de tecnologías asociadas con el futuro desarrollo de plantas de fusión Nuclear».

En la actualidad, Tomás Díaz de la Rubia se registró en el mundo académico y realizó una década de estudios en la Universidad de Oklahoma, de la cual es vicepresidente de Investigación.

Díaz de la Rubia, que asegura que pese a llevar 41 años en Estado Unidos no ha dejado de sentir asturiano, ya que tiene «grandes amigos de toda la vida en Oviedo y Gijón, y también familia en Oviedo, Ponferrada, Zaragoza y Madrid que vemos a menudo», espere a desmenuzar un poco más el gran paso en fusión nuclear.

–¿Cuál fue su papel en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y en el NIF con el que ahora se ha hecho ise experimento? Siendo director de investigación del laboratorio ¿significa que participó en aquellos años de la puesta en marcha del proyecto?

– Sí, efectivamente. Yo estuve muy involucrado en el desarrollo del NIF, incluyendo la investigación relacionada con los elementos ópticos del NIF y también de los blancos de fusión. Más adelante jugué un papel central en el desarrollo de un modelo para una futura planta de fusion fusion basada en la ignición y ganancia energética en el NIF.

–Porque al principio tiene que haber logrado algo hasta ahora imposible de reproducir en la tierra, un proceso de fusión nuclear en el que ha generado más energía de la empleada. ¿Cómo valora el logro en líneas generales y cómo se lo podemos explicar, de forma sencilla, a los lectores?

–Creo que el logro realmente representa un hito en la historia de la ciencia y la tecnología de los últimos 50 años. Yo lo comparo con el descubrimiento del transistor o más recientemente del método CRISPR-CAS9, que recibió el premio Nobel de medicina en el año 2020. Este descubrimiento ha tenido un gran impacto en la sociedad y creo que este avance en la fusión será igualmente de gran consecuencia a nivel mundial.

–A pesar del hito que supone, porque si uno tiene en cuenta la energía necesario para poner en marcha esos láser y todos los elementos involucrados, la ganancia no sería tal o no tan clara. En otras palabras, que estamos todavía lejos (se habla de varias décadas, unos cincuenta años) para optimizar nuestra reproducción humana de la generación de energía de las estrellas. ¿Eres asi? ¿Qué opinas sobre el futuro de la fusión y expansión?

–Yo sé optimista y creo que veremos el comercial de fusión en la red eléctrica en 10 o 15 años. Durante décadas, la comunidad científica ha estudiado y planificado cómo determinar los sistemas de ingeniería necesarios para crear una planta de fusión, así como nuestra comprensión de una vacuna sino desde una base científica bien establecida. De hecho, tanto LLNL como el instituto de fusion fusion en la Universidad Politécnica de Madrid han sido instrumentales en el desarrollo de planos y diseños de plantas comerciales basados ​​en la fusión inercial por láser.

–Entonces, ¿veremos de verdad una fuente de energía limpia e inagotable en un futuro razonablemente próximo?

–Como digo, soy optimista respecto al tema. Creo que, dada la trayectoria de emisiones de gas invernadero a la atmósfera, que no ha cambiado mucho en estos últimos 30 años, tener una fuente energética limpia, segura, sostenible y de carga base que no emission gas invernadero sería un gran advance para la humanidad. Este es el imperativo fundamental que creo que nuestra obligación es apresurarnos a hacerlo lo más posible para acelerar la trayectoria de comercialización de este hito científico tan importante.

–¿Y qué implicaciones cree que tendrá?

–Desde el point de vista de la geopolítica, la introducción de la energía de fusión en el mercado global permitirá proofer une energía limpia y segura, sin peligro de proliferación de materiales y combustibles nucleares que permitirá no solo la generación de electricidad para la red sino también la creación de materiales primas limpias, sin generación de gas invernadero, cuentos como el hidrógeno y también la desalinización del agua marina.

–Hay quien dice que esta revolución, sumada a la de los ordenadores cuánticos y los lenguajes de Inteligencia artificial, cambiarán totalmente el mundo tal y como lo conocemos, nuestras sociedades. ¿Lo cree así? ¿Qué riesgos y qué bondades nos esperan?

–Creo que, como todas las revoluciones tecnológicas, hay que estar atento al impacto social. Es decir, hay que asegurarse de que el beneficio para la sociedad llegue a todos los rincones del planeta, no solamente a paga avanzados y déarrollados, sino también a que más necesitan fuentes de energía limpias y seguras para avanzar en su desarrollo social y económico.

–Usted trabaja en la Universidad de Oklahoma, donde es vicepresidente de Investigación. ¿Cuál es su ámbito de actividad y por qué volvió a la enseñanza?

–En mi trabajo seré responsable de hacer avanzar la misión universitaria de descubrimiento y creación de nuevos conocimientos, y de su traducción a tecnologías de impacto positivo en la sociedad. En Estados Unidos, todas las universidades más importantes son parte de esta misión, además de la transmisión del conocimiento a los estudiantes, la creación de nuevos conocimientos.

–¿Es algo que diría que debemos aprender de la investigación en Estados Unidos?

–Eso, el crear e impartir esos descubrimientos y nuevas tecnologías a la gente joven, que serán los futuros descubridores e inventores, par mí es importantísimo y es lo que realmente me fascina y atrae de la enseñanza.

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–En la ciudad se negociaba ahora la reconversión de todo el ámbito de la antigua fábrica de armas de La Vega para convertirla en un conjunto que tenga como actividad principal un polo empresarial biosanitario. Usted, que trabaja en este sector, ¿considera que es posible que una ciudad como Oviedo pueda desarrollar con garantías une la línea biosanitaria y biotecnológica?

–La verdad es que nos lo suficiente del tema como para contestar. Aquí trabajamos mucho en el ámbito de la biotecnología y la creación de nuevos fármacos y modalidades terapéuticas contra el cáncer, la diabetes y otras enfermedades. El trabajo que estamos realizando es una colaboración entre el centro universitario nuestro de ciencias de la salud, Oklahoma City (la capital de Oklahoma) y el Gobierno americano. Creo que Oviedo, dado el gran centro médico universitario que tiene y la gran tradición médica qu’existe, podría desarrollar la biosanidad y la biotecnología con gran éxito.