lunes, abril 15

“Yo no hago ideología cuando escribo literatura”

“Lo que hago es caminar por el historiapero poniendo emociones. Situo al lector en la vida y las pulsiones de los personajes. Algunas son reales y otras ficticias. Lo que intento es transportarte a esa época y momento, pero no con los datos y fechas, sino con lo que vive la gente. A eso es un poco a lo que aspiramos quienes tomamos la arcilla de la historia y la moldeamos. No es poner la lupa. Es tomarte de la mano y caminar”, explica a Clarín el La escritora catalana Pilar Raholaque con Ave de aire y fuegosu libro publicado recientemente en Argentina, concluye un saga de cuatro novelas que comenzó en 2014. Rahola encarna una posición ideológica atípica en su país, ya que es vista como de derecha en cuestiones políticas mientras apoya el movimiento independentista catalán.

«Mujeres protagonistas», una iniciativa de Lifetime que pasó por Colombia, llegó a Argentina y también tendrá su versión en México Aquí, Pilar Rahola.

Rahola es una periodista influyente en España y también en el país. Ella es analista político en diferentes medios y publicados libros actuales de gran eco, entre otros Mujer liberada, hombre enojado, en 2000, y ¡Suficiente!en 2015, con la condición de mujeres en el islam.

Además, aparte y a la par, es un éxito autor de ficciónque utiliza todas sus herramientas de comunicación, investigación y curiosidad para hacer la maquinaria del novela históricaun género en el que se especializa y le apasiona.

Su aventura actual la tiene atrapada en el año 1300. “Es una historia que sucede en Anatoliaes decir, lo que es ahora Turquíay ese gran momento de choque entre civilizaciones«, cuenta. “He llegado muy lejos”, señala divertida en nuestro diálogo por Zoom, pero luego aclara que “la corona catalana fue muy importante en ese ámbito, lo que también me permite conectar con mi cultura”. Ella dice que estará ocupada en eso todo el 2024, que justo antes de la entrevista estaba leyendo y escribiendo sobre una batalla y ni siquiera sabe cuándo se publicará. “Me lo estoy pasando genial”, resume.

Mujeres empoderadas

Pero antes de partir con su imaginación hacia Asia Menor, inició su investigación sobre la novela histórica situada en su lugar en el mundo. Su protagonistas femeninas Siempre descubren que tiene uno. fuerza que no lo sabían. Y lo usan.

La primera, Marionaes la vida de una catalana de clase baja durante el siglo XIX, quien a medida que su país se endurece y la pobreza acecha, se convierte en luchadora, para que su hijo y su nieto no vayan a la guerra. En 2017 continuó con rosa cenizalo que sucede durante Semana Trágica en Barcelona a principios del siglo XX. La saga continúa en los años 40 durante la Segunda Guerra, con El espía del Ritzpublicado en 2020. El final del viaje es Ave de aire y fuegoen el que Rahola cuenta la historia de Niñita durante el años 50mientras se consolida la Régimen franquista. En medio de la dictadura, descubre resistencia y esperanza.

–¿El ejercicio del periodismo y la política le sirven a su forma de escribir literatura?

–Intento no hacerlo ideología cuando hago literatura. Ya tengo suficientes micrófonos para dar mi visión del mundo en todos los aspectos. En las novelas para mí es importante marcar el distancias. Obviamente puedo tener arquetipos de personajes que más me gustan, con los que siento empatía. Pero para cada personaje me meto en su piel.

–La novela histórica suele construirse, en muchos casos y cuando las protagonistas son mujeres, con romanticismo. ¿Qué tiene que ver?

–En cualquier momento, cuando exista una situación de opresión o dificultad, la mujer tiene un grado más de sufrimiento. Entonces, poner la mirada en la mujer eleva la historia. Y todo acto heroico necesita una historia de amor. En mis novelas el amor y el impulso sexual están siempre presentes.

–En Bird of Air and Fire, el impulso erótico de Nina es más importante que su impulso amoroso. ¿Eso te ayuda a narrar la historia o es para captar al público?

-Hacia carga sexual Me gusta ponerlo en juego con muchas descripciones precisas que tienen un tipo de temperatura. En el caso de Pájaro de aire y fuego vemos cómo era aquel momento de los años 50, con una policía franquista al mando y en una situación de mucho terror. Y para mí, contar las primeras experiencias amorosas de aquella chica de 19 años en una España que él la crió para ser sumisa y no tener placer ni conocer su cuerpo, es importante mostrar cómo comienza a descubrir que existe algo que se llama placer femenino. Eso es llevar al lector de la mano a través del tiempo, la experiencia, la historia.

Pilar Rahola invitada por Mirtha Legrand.

–Esta novela es el final de la saga. ¿Por qué terminarlo ahora?

–Si di el siguiente salto que había imaginado, que era la quinta novela, iba a ser durante los últimos fusilamientos de Franco y su muerte en el 75. Yo era muy joven, pero ya era mi época. No iba a tener la distancia emocional que necesito. cuando escribo literatura, para no sentirme sobrecargado. Acercarme demasiado a mí mismo podría traicionarme como escritor. No evito escribir literatura de mi tiempo, pero luego voy a ver mucho de mí mismo, será otra cosa. Aún no estoy en ese punto.

–En esta saga también hay personajes que se parecen a ti, o a mujeres de tu familia, ¿no?

–El protagonista de El espía del Ritz podría haber sido perfectamente mi abuela. Pero en pájaro del aire del fuego, Nina no soy yo ni es un alter ego en absoluto. Si bien es cierto que hay anécdotas, por ejemplo una con Salvador Dalí, que he experimentado personalmente. Me divierto mucho haciendo eso, son pequeños trucos, pero no hablo de mí. Asimismo, podría haber sido una hermana mayor, en el sentido de que es un personaje autoconstruido que en una España sexista y sin derechos, que descubre la fuerza, se empodera como mujer y acaba luchando por su libertad. Eso tiene algo que ver conmigo, son causas compartidas. Pero es ficción. O historia. O una mezcla de ambos.

–¿Cuál es su método de trabajo para armar una novela histórica, con tanta ficción como fechas?

– Como punto de partida siempre me pregunto: “¿Cómo fue eso? ¿Cómo lo experimentas? Es algo interesante que te da la literatura y la historia no te lo puede dar. Hago dos cosas, que para mí son importantes, en la novela histórica. En primer lugar, los datos tienen que ser inmejorables. Nunca publico ningún evento que no haya revisado cuatro veces. Es muy importante que ningún historiador pueda refutarme. Y luego, a partir de ahí, lo armé. Eso pasó así, pero ahora vamos a ponerle personajes, a ver cómo se vivió eso, qué pasó. Y ahí es donde funciona la literatura.

–Todos tus protagonistas tienen en común el rasgo de romper con los esquemas de su época. ¿Quién sería protagonista actual y qué vendría a poner en conflicto?

–En este momento de la historia, la mujer que se construye y rompe con todo sería una mujer iraní luchando por sus derechos, sin duda. O cualquier mujer que haya muerto en las calles de Teherán luchando por mostrar su cabello. CUALQUIERA una niña afgana tratando de estudiar, bajo riesgo de muerte. Esas serían las mujeres a las que escribiría para contar la novela histórica de hoy.

–Usted conoce Argentina. Si tuvieras que elegir un momento histórico para escribir una novela, ¿cuál sería?

-Sin duda Argentina es pura literatura.. Por eso tienes tantos grandes escritores. No tengo ninguna duda de que tanta emoción, tanta carga emocional, hace que las pulsiones del ser humano estén hiperconcentradas. Un momento que para mí sería interesante para escribir literatura es el de la fundación del estado. Me interesaría mostrar cómo se construye una nación, la forma en que se empiezan a poner los pilares. Eso es pura fascinación. El comienzo de todo, un punto cero.