La RSE como motor clave para la formación laboral en contextos de crisis en Siria

Siria: RSE que apoya formación laboral y servicios comunitarios esenciales

Contexto y necesidades

La prolongada crisis en Siria ha destruido infraestructura, fragmentado mercados laborales y generado enormes necesidades humanitarias. Más de seis millones de personas están desplazadas internamente y más de cinco millones figuran como refugiadas en países vecinos; millones más viven en pobreza severa y enfrentan falta de acceso a agua, salud, electricidad y educación. En ese escenario, la responsabilidad social empresarial (RSE) puede contribuir a la recuperación al apoyar formación laboral y servicios comunitarios esenciales, siempre bajo principios humanitarios y de cumplimiento legal.

¿Cómo contribuye la RSE al desarrollo en Siria?

  • Creación de capacidades: programas de formación técnica y vocacional que aumentan la empleabilidad de jóvenes y mujeres.
  • Restablecimiento de servicios: apoyo a rehabilitación de sistemas de agua y saneamiento, centros de salud, escuelas y redes eléctricas a pequeña escala.
  • Inserción laboral: esquemas de aprendizaje y pasantías que vinculan la formación con puestos reales en empresas y proyectos de reconstrucción.
  • Impulso a emprendimientos locales: microcréditos, mentoría y cadenas de valor para pequeñas empresas y cooperativas.
  • Responsabilidad social focalizada: garantizar servicios inclusivos para desplazados, mujeres y personas con discapacidad.

Enfoques de intervención y casos ilustrativos

  • Formación técnica vinculada al mercado: programas de albañilería, electricidad fotovoltaica, arreglo de electrodomésticos y fontanería elaborados tras analizar la demanda local; integran contenidos teóricos, sesiones prácticas en taller y estancias en obra.
  • Iniciativas de “cash-for-work” y rehabilitación: empleos temporales para que los beneficiarios colaboren en la restauración de escuelas, sistemas hídricos o caminos; simultáneamente se imparte capacitación en oficios afines para facilitar su incorporación a trabajos estables.
  • Centros de emprendimiento y talleres para mujeres: espacios como unidades textiles, panaderías comunitarias o servicios de reparación que generan ingresos, brindan formación y fortalecen las redes comerciales locales.
  • Capacitación en energía renovable: entrenamiento de técnicos en montaje y mantenimiento de instalaciones solares para áreas con suministro eléctrico irregular, combinando apoyo comunitario con oportunidades de negocio.
  • Formación digital y educación remota: cursos de programación inicial, diseño gráfico y comercio electrónico impartidos en centros comunitarios con respaldo de empresas tecnológicas o donantes, ampliando el acceso a empleos a distancia.

Casos ilustrativos

  • Un esfuerzo conjunto entre entidades humanitarias y negocios locales impartió formación en albañilería y seguridad en obra en zonas periurbanas, y posteriormente conectó a quienes completaron el curso con contratistas dedicados a rehabilitar viviendas; el resultado fue un aumento en las posibilidades de empleo y una menor dependencia de apoyos externos.
  • En comunidades donde el agua es limitada, iniciativas de RSE financiaron la puesta a punto de pozos y sistemas de bombeo; al mismo tiempo instruyeron a jóvenes en operación y mantenimiento, generando empleos estables y disminuyendo las interrupciones del servicio.
  • Emprendimientos sociales de pequeña escala creados por mujeres desplazadas recibieron apoyo empresarial en áreas como gestión, comercialización y acceso a insumos, lo que les permitió integrarse en cadenas de suministro locales, incrementar los ingresos familiares y promover la reinversión en sus comunidades.

Datos y resultados esperables

  • A corto plazo: reducción de la vulnerabilidad mediante empleo temporal y acceso a servicios rehabilitados (agua, salud, educación).
  • A medio plazo: incremento en la tasa de empleo juvenil y femenino entre quienes completan formación alineada con el mercado; mayor capacidad técnica local para mantenimiento de infraestructura.
  • Métricas concretas a medir: número de graduados certificados, tasas de colocación laboral a 6 y 12 meses, incremento promedio de ingresos, número de personas con acceso restaurado a servicios básicos, horas de trabajo local generadas.

Desafíos y restricciones

  • Seguridad y acceso: zonas inseguras limitan la implementación y seguimiento de proyectos.
  • Fragmentación administrativa: distintos territorios bajo control diverso complican permisos y coordinación.
  • Reconocimiento de certificaciones: certificados locales pueden no ser reconocidos fuera del ámbito del proyecto, afectando movilidad laboral.
  • Sostenibilidad financiera: dependencia de donantes y limitaciones del mercado interno reducen la escalabilidad.
  • Marco legal y sanciones: las empresas deben cumplir esquemas de sanciones internacionales y normativas, lo que condiciona alianzas y transferencias financieras.

Buenas prácticas para iniciativas de RSE en Siria

  • Alianzas con actores locales: trabajar con ONG locales, consejos de comunidad y proveedores para asegurar pertinencia y aceptación.
  • Enfoque en mercado: diseñar formación tras análisis de demanda laboral local y regional para garantizar empleabilidad.
  • Principio de “no causar daño”: priorizar la seguridad, equidad y neutralidad; evitar agravar tensiones locales.
  • Inclusión de mujeres y jóvenes: medidas específicas de accesibilidad, guarderías, horarios flexibles y apoyo psicosocial.
  • Certificación y articulación educativa: buscar acuerdos con instituciones técnicas reconocidas para otorgar credenciales útiles.
  • Monitoreo y transparencia: indicadores claros, evaluación independiente y comunicación de resultados a comunidades y financiadores.

Sugerencias útiles para compañías

  • Llevar a cabo análisis de riesgos y de conformidad legal antes de cualquier intervención.
  • Dar preferencia a modelos que integren servicios esenciales (agua, salud, energía) junto con capacitación práctica para generar mayores sinergias.
  • Impulsar tanto el empleo directo como la contratación de proveedores locales con el fin de ampliar el efecto económico en la comunidad.
  • Respaldar la creación e incubación de microempresas y cooperativas que logren mantener los servicios en el mediano plazo.
  • Incorporar formación en habilidades blandas y competencias empresariales que permitan una transición fluida hacia trabajos formales o iniciativas de autoempleo.

La RSE orientada a formación laboral y servicios comunitarios en Siria puede ser una palanca clave para restaurar capacidades locales, generar ingresos y restituir servicios básicos. Su eficacia depende de la adaptación al contexto, la colaboración con actores locales y humanitarios, el enfoque en demanda real y la vigilancia continua de riesgos legales y de seguridad. Invertir en formación vinculada a necesidades comunitarias no solo reconstruye infraestructura, sino que fortalece tejido social y autonomía económica, ofreciendo vías sostenibles hacia la recuperación a pesar de las limitaciones del entorno.

Por Mario Betancourt Espino