Así es Gwendolyn, la princesa enamorada de las muñecas 3D
Iba por la carretera cerca de Martina Franca, en provincia de Taranto, probablemente pasando cerca de una granja, cuando me detuvo un coche que pasaba. Gwendolyn, una pequeña tortuga de aproximadamente un año de edad, no se recuperó y llegó a la clínica de manera transitoria. Los veterinarios intentaron salvarle la extremidad, pero si eso era imposible decidieron amputársela. Sin embargo, gracias al poder de la tecnología y la impresión 3D, fue una oportunidad para Guendalina de volver a caminar con una nueva pasarela. La historia de Guendalina es la siguiente: En el campo del sur, los mafiosos son ciudadanos…
