lunes, mayo 27

Los riesgos de la IA pueden tener la escala de ‘una pandemia o una guerra nuclear’

Sunak presidirá dos paneles a puerta cerrada, uno a nivel político sobre colaboración internacional ante los peligros de la IA

El primer ministro británico, Rishi Sunak, afirmó este jueves 2 de noviembre que los riesgos de la inteligencia artificial (IA) pueden tener la escala de «una pandemia o una guerra nuclear».

El jefe de Gobierno llegó este jueves desde Londres a Bletchley Park (centro de Inglaterra), enclave donde se descifraban mensajes secretos durante la Segunda Guerra Mundial, que acoge la cumbre de seguridad sobre IA impulsada por el Reino Unido.

Junto con representantes de 28 países y la Unión Europea, asisten al encuentro directivos de las firmas más relevantes del sector, entre ellas OpenAI, Google DeepMind, Anthropic, Meta y Microsoft.

«La propia gente que está desarrollando esta tecnología han advertido del riesgo que puede conllevar la IA», dijo Sunak.

«Hay un debate sobre este asunto. Las propias personas de la industria no se ponen de acuerdo y no podemos estar seguros», agregó.

Recalcó que no hay que ser «alarmistas», pero «hay argumentos para creer que puede representar un riesgo de la escala de una pandemia o una guerra nuclear, y es por ese motivo que, como líderes, tenemos la responsabilidad de actuar y dar los pasos necesarios para proteger a la gente».

Sunak presidirá dos paneles a puerta cerrada, uno a nivel político sobre colaboración internacional ante los peligros de la IA a cinco años vista y otro con representantes de la industria sobre medidas a corto plazo para mantener la seguridad al desarrollar nuevos modelos inteligentes.

La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, están entre los líderes políticos que han acudido a la cumbre.

La secretaria de Estado británica de Ciencia e Innovación, Michelle Donelan, defendió hoy el éxito de la cumbre, pese a que la convocatoria no ha atraído a algunos de los mandatarios mundiales que Londres esperaba recibir.