miércoles, julio 24

Preocupan los efectos de la gripe aviar en el turismo de la costa argentina

El número de muertes de lobos marinos a causa de la influenza aviar crece sin escalas en las ciudades balnearias que se extienden desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego. En las últimas horas se sumaron tres nuevos casos registrados en las localidades bonaerenses de Claromecó y San Blas, así como en San Antonio Este, Río Negro. El avance de esta enfermedad que ahora afecta a los mamíferos genera un estado de alerta y desconcierto general, y hay preocupación en el sector turístico.

Las imágenes de lobos marinos fallecidos o en estado crítico recorren las redes en las últimas horas. Según comunicó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) a Clarín, el número de muertes de estos mamíferos asciende a 150: entre Mar del Plata y Necochea se suman 100 casos sobre una población de 3.800.

Las medidas que se recomendaron desde este organismo sanitario del estado alcanzaron al sector hotelero y de turismo del país. Aunque fuentes vinculadas al rubro enfatizan en que todavía no puede verse un impacto concreto, comentan que sí existe una preocupación evidente por la poca información que se conoce al respecto de la situación sanitaria, teniendo en cuenta que en pocos meses inicia una nueva temporada turística.

Sofía administra hoteles en la ciudad balnearia de Necochea y, sobre esta cuestión, dice que intenta no transmitir miedo a los turistas que llegan a la costa: «Nosotros no queremos que piensen que por venir acá no van a poder hacer nada. A la gente hay que tratar de llevarle medidas de prevención. De momento, no nos influye tan drásticamente como pudo haber sido la pandemia, pero creo que no soportamos otro tipo de pandemia, ni siquiera animal. Ojalá que sea solo una anécdota».

Una de las cosas que más alarman a Sofía es que la información, hasta ahora, no es mucha, y eso complejiza el trabajo de prevención y de cuidado del huésped. «Medidas se tomaron, se cerró la escollera donde siempre ves descansando a los lobos marinos. Desde la Secretaría de Turismo nos pidieron que avisemos a nuestros turistas que no concurran a la playa con animales. Que no se acerquen si ven algún lobo marino muerto o algún pingüino muerto, o sea que sí pueden ir a la playa con determinados cuidados. Pero no hay demasiadas precisiones«, señala.

La mujer destaca que, pese a que aún estamos en temporada baja, Necochea está recibiendo contingentes de egresados que se ajustarán a restricciones en sus actividades: «El paseo de la escollera era uno de los paseos que los chicos hacían, ahora no lo pueden hacer. Tienen que bajar a los chicos con determinados cuidados o directamente no bajarlos».

Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata sostienen que les inquieta mucho lo que pueda llegar a pasar a corto plazo con el turismo nacional. «Acciones directas nosotros no podemos tomar, no tenemos ese poder. Más que presionar al poder político como para que tome algún tipo de medida. Nos preocupa seriamente porque esto puede perjudicar el turismo, y también por lo que pueda pasar con el lobo marino«, remarcan.

Ante la consulta sobre cómo se podría gestionar esta situación en el corto plazo, aseguran: «La verdad es que necesitaríamos un veterinario especializado en fauna marina para analizar lo que puede pasar. Hasta ahora, ignoramos qué recaudo se puede tomar. El INIDEP puede ser un organismo idóneo para dar respuesta. Nosotros recibimos turistas, pero no tenemos mucho conocimiento. Hay preocupación pero se puede usar como analogía el Covid, había desconocimiento absoluto».

En esta misma línea, fuentes del Ente de Turismo de la Municipalidad de General Pueyrredón indican que no pueden dar ninguna declaración sobre la repercusión que pueden tener estos casos de influenza aviar en el sector hotelero. «Lo que hay que hacer es no acercarse a esos animales, aunque tampoco son una cantidad impresionante hasta el momento», agregan.

La suba de casos en Península Valdés

En la provincia de Chubut, en Puerto Pirámides, también se produjo un crecimiento exponencial de muertes de lobos marinos. Los diarios locales hablan de más de 50 casos, y a estos se suman unos 30 mamíferos rescatados en estado grave. De hecho, recientemente en Península Valdés suspendieron las actividades náuticas por el peligro que representa la exposición a la influenza aviar.

En tanto la situación hotelera en esta provincia no parece haber percibido cambios a raíz de los sucesos de los últimos días. Así lo aseguran desde la Secretaría de Turismo de Puerto Pirámides: pese a que sí hay un ambiente de preocupación o de cierto temor entre los turistas que llegan, no hay, hasta el momento, devolución en reservaciones ni cambios de última hora en la permanencia.

«Ésta situación es muy incipiente como para que genere un impacto en la actividad por el momento. Se están tomando los consejos de Senasa a modo preventivo mientras ellos realizan los estudios que creen pertinentes. En 10 días ya va a haber mayor y más precisa información y veremos cómo sigue la situación«, enfatizan desde el organismo.

En Puerto Madryn se cerraron al público las áreas de la costa en donde aparecieron animales considerados como casos sospechosos o para analizar.